El Chicharrón

diciembre 7, 2014 by  
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Dicen por ahí: a cada isla un sabor. El mundo está lleno de cultura y en misma medida de sabores. Son múltiples los platos que se pueden degustar alrededor del globo y alcanzar grandes placeres con solo un bocado de los mismos. Algunos saludables, otros no tanto, pero todos muy exóticos. Hay personas que viajan y no se atreven a disfrutar de estos placeres, como el personaje de Charlotte York en la película “Sex and the city”, y tan asustada por la calidad de los alimentos se pasa todo el viaje comiendo pudín y agua empacados e importados. Sin embargo, hay otros paladares un poco más aventureros que en sus viajes encuentran gran dicha al conocer esos platos autóctonos que forman parte de la gastronomía de un país en particular.
Tal es el caso del emblemático chicharrón, un plato básico para todo aquel que visita la República Dominicana, y aunque puedan existir diferentes versiones de este delicioso alimento, la de los dominicanos es única y sencillamente deliciosa. Así lo descubrió el trotamundos Anthony Bourdain en su viaje a esta nación. De hecho fue uno de las primeras cosas que probó y quedó enamorado de su sabor y textura en el primer bocado.

El chicharrón de la República Dominicana consiste en freír la piel grasosa del cerdo, o la capa sazonada, con mezclas de especias, limones y/o vinagres y en algunos casos rellena de ciertos aderezos especialmente preparados para éste. A pesar de que se puede comer solo por su alto contenido calórico y su fuerte sabor, muchos dominicanos prefieren acompañarlo de víveres como la yuca (frita o sancochada), batata frita y plátano verde frito. También es muy común utilizar el chicharrón como el elemento para mezclar en el mofongo (plátano verde frito majado y mezclado con el chicharrón en un solo cuerpo). Este último es considerado como el santo grial del chicharrón y como la combinación perfecta de ambos platillos.


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Por su fácil preparación y su gusto popular entre locales y turistas conseguirlo es bastante sencillo. Se puede adquirir en restaurantes criollos, en la playa y en las frituras callejeras que pueblan la vida principalmente nocturna de la ciudad. Lógicamente, mientras mejor sea el establecimiento de mayor calidad y mucho más “sano” será este manjar, que en su versión más popular puede ser muy grasoso y pesado para el estómago por ser extraído del cerdo en su mayor parte.

Cuenta la leyenda que este plato (al menos en su versión dominicana) se originó en los famosos bateyes durante la colonización española. En esta época el cerdo era una de las principales carnes para la cena y en especial para las fiestas que se daban en la sociedad. En estas ocasiones, las piernas, el lomo y las chuletas eran las partes del cerdo que se exhibían y servían en el menú. Al final de la noche las sobras del animal eran dadas a los sirvientes para que cenaran y la compartieran con sus familias. Buscando maneras creativas, llenas de sabor, que pudieran en convertir esta grasa en algo delicioso, las mujeres experimentaron con distintos sazones hasta llegar a la receta que hoy en día es conocida para preparar el chicharrón ideal y que cientos de miles de personas disfrutan cada año.Si de estrellas gastronómicas en la República Dominicana se va a hablar, esta singular creación es uno de los principales exponentes. Puede ser por su combinación de adobos o por su crujiente textura, sea cual sea la razón el chicharrón es una parada obligatoria en la ruta gastronómica dominicana.

Con una larga data en el paladar de los dominicanos, este es un plato de tradición. Sus orígenes en el batey, no hacen más que aumentar la cualidad mística de este alimento y darle su lugar en una cultura de rica gastronomía. Si viaja a la República Dominica de seguro se verá tentado a probar de este suculento manjar y si por razones de la vida no puede visitar la isla, pues el internet está lleno de recetas que podrá realizar, el resultado no será 100% el mismo, pero es muy probable que sea cercano y le permita disfrutar de uno de esos descubrimientos que habría sido un crimen que se quedarán en el anonimato.

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y más chicharrones….

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